Oración por la Paz
Oh, Señor, hazme un instrumento de Tu Paz.
Donde hay odio, que lleve yo el Amor.
Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón.
Donde haya discordia, que lleve yo la Unión.
Donde haya duda, que lleve yo la Fe.
Donde haya error, que lleve yo la Verdad.
Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.
Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.
Oh, Señor, haz que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar;
ser comprendido, si no comprender;
ser amado, como amar.
Porque es:
Dando, que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo, que se resucita a la
Vida Eterna.
Vivir esta oración
La oración atribuida a San Francisco resume una espiritualidad de servicio: no pide evitar todo conflicto, sino convertirse en instrumento de paz. Elige una de sus peticiones y llévala a una acción concreta: escuchar antes de responder, reparar una ofensa, acompañar a quien está solo o renunciar a una discusión inútil. Buscar la paz no significa tolerar abusos; ante una situación peligrosa hay que establecer límites y pedir ayuda.
