La novena de aguinaldos es la gran tradición navideña de Colombia, y también se reza en Ecuador y en algunas zonas de Venezuela, además de en las comunidades de estos países que viven en Estados Unidos. Durante nueve días, del 16 al 24 de diciembre, familias, vecinos y compañeros de trabajo se reúnen ante el pesebre para rezar y cantar mientras esperan el nacimiento de Jesús. Aquí encontrarás el orden de la novena, las oraciones tradicionales para todos los días y una meditación breve para cada día.
Cómo se reza la novena de aguinaldos
Una persona dirige y los demás responden. Lo más habitual es turnarse la lectura, de modo que también participen los niños. Este es el orden de cada día:
- Señal de la cruz.
- Oración para todos los días, con tres Glorias.
- Consideración del día.
- Oración a la Santísima Virgen, con tres Avemarías.
- Oración a san José, con un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria.
- Gozos, cantados o rezados.
- Oración al Niño Jesús.
- Peticiones de la familia y villancicos.
Al terminar, se suele compartir natilla, buñuelos, arroz con leche o galletas. Es costumbre, además, que cada día lo prepare una familia distinta.
Las oraciones fijas conservan el lenguaje antiguo de la novena, con el «vos» reverencial. Si rezan con niños, pueden explicarles que «vos» y «vuestro» son una forma respetuosa de hablarle a Dios, a la Virgen y a san José.
Oración para todos los días
Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres, que les disteis en vuestro Hijo la mejor prenda de vuestro amor, para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.
En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro Hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades con que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con tal desprecio de todo lo terreno, que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.
Se reza tres veces el Gloria.
Consideración de cada día
Las ediciones tradicionales traen una consideración larga para cada día. Aquí tienes una meditación breve sobre el mismo tema, con una cita del Evangelio o de la Escritura que pueden leer juntos.
Día 1 (16 de diciembre): el Hijo eterno del Padre. Antes de nacer en Belén, Jesús ya existía desde siempre junto al Padre (Jn 1,1-14). El Niño que esperamos es el mismo Dios por quien todo fue hecho. Señor, enséñanos a asombrarnos de que hayas querido venir a nosotros.
Día 2 (17 de diciembre): el sí de María. En la casa de Nazaret, el ángel lleva a María el anuncio de Dios, y ella responde con confianza (Lc 1,26-38). Dios no se impone: pide permiso. Señor, danos un corazón disponible para decirte que sí.
Día 3 (18 de diciembre): Dios se hace pequeño. El Hijo de Dios toma un cuerpo y un alma como los nuestros, igual en todo menos en el pecado (Flp 2,6-8). Nada de lo humano le es ajeno. Señor, que respetemos en cada persona la dignidad que tú le has dado.
Día 4 (19 de diciembre): la obediencia de Jesús. Desde el seno de su madre, Jesús vive entregado a la voluntad del Padre (Hb 10,5-7). Su vida entera es un sí. Señor, ayúdanos a aceptar lo que no elegimos y a buscar en todo lo que tú quieres.
Día 5 (20 de diciembre): la espera de María. María lleva a Jesús en silencio, reza, sirve a su prima Isabel y da gracias a Dios (Lc 1,39-56). Así se espera a Dios: sin ruido, y ayudando a quien lo necesita. Madre, enséñanos tu recogimiento en medio de las prisas de estos días. Pueden rezar también el Magníficat.
Día 6 (21 de diciembre): rumbo a Belén. Un decreto del emperador obliga a José y a María a ponerse en camino, y así se cumple lo que anunció el profeta sobre Belén (Mi 5,1; Lc 2,1-5). Dios también actúa a través de lo que parece un contratiempo. Señor, que sepamos ver tu mano en lo que nos cambia los planes.
Día 7 (22 de diciembre): el viaje de la Sagrada Familia. María, a punto de dar a luz, y José recorren un camino largo y cansado (Lc 2,4-5). Llevan consigo al Salvador del mundo sin que nadie lo sepa. Señor, acompaña a los que hoy viajan cansados, a los migrantes y a los que no saben dónde llegarán.
Día 8 (23 de diciembre): no había lugar en la posada. José llama a las puertas de Belén, y nadie les abre (Lc 2,7). Tampoco hoy es fácil hacerle sitio a Jesús entre tantas cosas. Señor, no dejes que nuestro corazón esté tan lleno que no quepas tú ni quepan los demás.
Día 9 (24 de diciembre): el nacimiento. En la noche, en un lugar pobre y a las afueras del pueblo, nace Jesús, y los primeros en saberlo son unos pastores (Lc 2,6-14). Dios llega sin poder y sin ruido. Señor Jesús, bienvenido: nace también esta noche en nuestra casa.
Oración a la Santísima Virgen
Soberana María, que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad, merecisteis que todo un Dios os escogiese por madre suya: os suplico que vos misma preparéis y dispongáis mi alma, y la de todos los que en este tiempo hiciesen esta novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado Hijo.
¡Oh dulcísima Madre! Comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que le aguardasteis vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.
Se rezan tres Avemarías. En las ediciones más antiguas eran nueve.
Oración a san José
¡Oh santísimo José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús! Infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan altos ministerios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza.
Os ruego, por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abraséis en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén.
Se reza un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria. Puedes seguir con la oración a san José de nuestra página dedicada a él.
Los gozos
Los gozos son el momento más alegre de la novena. Se cantan por estrofas, y después de cada una todos repiten un estribillo en el que le piden al Niño que venga pronto a nuestras almas. Los trae cualquier cuadernillo de la novena, y en muchas parroquias se reparten impresos.
Sus estrofas se inspiran en las antiguas antífonas de la O, las que la Iglesia reza en los últimos días de Adviento. Cada una llama a Jesús con un título del Antiguo Testamento:
- Sabiduría del Dios altísimo.
- Adonai, el Señor que le habló a Moisés.
- Raíz de Jesé, de la familia de David.
- Llave de David, que abre la puerta de nuestra cárcel.
- Sol de Oriente, que ilumina a los que están en tinieblas.
- Rey de las naciones y Emmanuel, el Dios con nosotros.
Oración al Niño Jesús
Acordaos, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijisteis a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: «Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado».
Llenos de confianza en vos, ¡oh Jesús, que sois la misma verdad!, venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayudadnos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada. Concedednos, por los méritos infinitos de vuestra encarnación y de vuestra infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto.
Nos entregamos a vos, ¡oh Niño omnipotente!, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que, en virtud de vuestra divina promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica. Amén.
Aquí cada uno puede decir en voz alta sus peticiones: por la familia, por los enfermos, por los que están lejos y por el año que viene.
De dónde viene la novena de aguinaldos
La novena fue escrita en el siglo XVIII por fray Fernando de Jesús Larrea, franciscano nacido en Quito en 1700, que predicó en Ecuador y Colombia. La escribió, según la tradición, a petición de Clemencia de Jesús Caycedo, fundadora del Colegio de La Enseñanza en Bogotá. Las fuentes no coinciden en la fecha de la primera edición.
Más de un siglo después, una religiosa de La Enseñanza, la madre María Ignacia (Bertilda Samper Acosta), retocó el texto y añadió los gozos. Esa es la versión que ha llegado hasta nosotros. Hoy circulan también ediciones con el lenguaje actualizado y con textos bíblicos en lugar de las consideraciones antiguas.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se reza la novena de aguinaldos? Del 16 al 24 de diciembre. El último día es la Nochebuena.
¿Qué diferencia hay entre la novena de aguinaldos y las posadas? Las dos preparan la Navidad durante las mismas nueve noches. La novena de aguinaldos es propia de Colombia, Ecuador y Venezuela, y se reza ante el pesebre. Las posadas, propias de México y Centroamérica, recuerdan a María y José pidiendo alojamiento, con procesión y piñata.
¿Por qué se llama «de aguinaldos»? Por las misas y los regalos de aguinaldo propios de estas fechas. En muchas casas se reparten dulces o regalos a los niños al terminar.
¿Tiene que dirigirla un sacerdote? No. Es una devoción para la familia y la comunidad, y la puede dirigir cualquier persona, también un niño que ya sepa leer.
¿Qué hago si no puedo rezarla completa? Reza lo que puedas. Lo importante es reunirse, leer la consideración del día y pedirle al Niño que venga a la casa.
Para seguir rezando en Navidad
El último día de la novena enlaza con las oraciones de Navidad y Nochebuena, con la oración para acostar al Niño Jesús en el pesebre. Y si quieres empezar antes, tienes las oraciones de Adviento.
