Oraciones de Navidad y Nochebuena para rezar en familia

Oraciones de Navidad y Nochebuena: oración en familia, para acostar al Niño Jesús, bendición del nacimiento y de la mesa, y por los que están lejos o solos.

Nacimiento con María, José y el Niño Jesús en el pesebre bajo la estrella de Belén

La Navidad es la fiesta en la que celebramos que Dios se hizo hombre y nació en Belén para salvarnos. Después de las cuatro semanas de Adviento y, en muchos países, de las nueve noches de posadas, llega la Nochebuena del 24 de diciembre y el día de Navidad del 25. Aquí encontrarás oraciones de Navidad y Nochebuena para rezar en familia: antes de la cena, al acostar al Niño Jesús en el pesebre, para bendecir el nacimiento y la mesa, y para acordarte de los que este año no están contigo.

Oración de Nochebuena en familia

Se puede rezar el 24 de diciembre por la noche, todos juntos ante el nacimiento, antes de la cena o antes de salir a la misa de gallo.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Padre bueno, esta noche toda la Iglesia vela con María y José esperando el nacimiento de tu Hijo. Gracias por reunirnos como familia una Navidad más. Gracias por los que están aquí, por los que vinieron de lejos y por los que nos acompañan desde el cielo.

Señor Jesús, que naciste pobre en un pesebre porque no había lugar para ti en la posada, entra esta noche en nuestra casa. Perdona lo que nos ha separado durante el año, sana las heridas que todavía duelen y enséñanos a recibirnos unos a otros como tú nos recibes.

Espíritu Santo, llénanos de la alegría sencilla de los pastores, para que esta fiesta no se quede en los regalos y la comida, sino que sea un encuentro verdadero con el Niño Dios. Amén.

Se termina con un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria.

Oración para acostar al Niño Jesús en el pesebre

En muchas familias de México y de toda América Latina, el nacimiento se deja con el pesebre vacío durante el Adviento. A la medianoche del 24, o al volver de la misa, los padrinos del Niño o el más pequeño de la casa lo llevan en brazos, todos lo arrullan y se le acuesta en el pesebre. Mientras tanto, se puede rezar:

Niño Jesús, Hijo de Dios e Hijo de María, bienvenido a nuestra casa.

Te recibimos como te recibieron María y José en Belén: con pobreza, pero con todo nuestro amor. Te acostamos en este pesebre y te pedimos que hagas de nuestro corazón tu cuna. Que nunca te falte lugar entre nosotros.

Bendice a los niños de esta familia y a todos los niños del mundo, sobre todo a los que pasan esta noche con frío, con hambre o lejos de su hogar. Amén.

Después cada uno puede acercarse a besar la imagen del Niño, y se canta un villancico.

Bendición del nacimiento

Si el nacimiento se armó durante el Adviento, se puede bendecir en Nochebuena antes de acostar al Niño. La dirige el papá, la mamá o el abuelo, y los demás responden.

Nuestro auxilio es el nombre del Señor.

Todos: Que hizo el cielo y la tierra.

Se lee el Evangelio según san Lucas 2,1-14, o al menos estas palabras del ángel a los pastores: «Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es el Mesías, el Señor» (Lc 2,11).

Señor Dios, Padre de bondad, que tanto amaste al mundo que nos diste a tu Hijo único, nacido de la Virgen María: bendice este nacimiento que hemos preparado con cariño. Que, al mirarlo, los grandes y los pequeños de esta casa recordemos que Jesús vino a quedarse con nosotros, y que sepamos reconocerlo en los pobres y en los que sufren. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Todos: Amén.

Para bendecir también el hogar puedes rezar la oración para bendecir la casa y a la familia.

Bendición de la mesa en Navidad

Para la cena de Nochebuena o la comida del 25:

Bendice, Señor, esta mesa de Navidad, los alimentos que vamos a compartir y las manos que los prepararon.

Tú que naciste en Belén, que significa «casa del pan», quédate con nosotros mientras comemos. Da pan a los que tienen hambre, y a los que tenemos pan, hambre de ti y de justicia.

Acuérdate de los que hoy no tienen con quién celebrar, y de nuestros seres queridos que ya celebran contigo en el cielo. Amén.

Oración para el día de Navidad

Señor Jesús, hoy los ángeles cantan en el cielo y nosotros nos unimos a su canto: «Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor» (Lc 2,14).

Gracias por hacerte uno de nosotros. Gracias porque, siendo Dios, quisiste nacer pequeño, necesitar de una madre, aprender a caminar y a hablar. Así nos enseñaste que ninguna vida humana es poca cosa para ti.

Como los pastores, queremos ir a Belén a verte. Como María, queremos guardar en el corazón todo lo que vivimos en estos días. Y como los ángeles, queremos anunciar a todos que ha nacido el Salvador.

Haz que la paz de esta Navidad llegue a nuestras familias, a nuestros barrios y a los países que viven la guerra o la violencia. Amén.

Oración al Niño Jesús

Dulce Niño Jesús, que siendo el Señor del cielo y de la tierra te hiciste pequeño por amor a nosotros: te adoro y te doy gracias.

Te entrego mi vida, mis alegrías y mis preocupaciones. Tú conoces lo que necesito antes de que te lo pida. Te pido especialmente por (se dice la intención).

Enséñame la humildad de tu pesebre, la obediencia de tu infancia en Nazaret y la confianza con que descansabas en los brazos de María y de José. Que viva siempre como hijo de Dios. Amén.

Si quieres continuar con oraciones a la Sagrada Familia, reza también la oración a san José y la oración a María, Madre del Salvador.

Oración por los que están lejos o solos en Navidad

La Navidad también duele: hay sillas vacías en la mesa, familias separadas por la migración y personas que pasan estas fiestas solas o enfermas. Esta oración es para ellos.

Señor Jesús, que desde tu nacimiento conociste el camino del migrante, cuando tus padres tuvieron que huir contigo a Egipto: acompaña a los que esta Navidad están lejos de su tierra y de su familia. Que una llamada, un mensaje o una visita les recuerde que no están olvidados.

Consuela a los que celebran por primera vez sin un ser querido. Recibe en tu Navidad eterna a nuestros difuntos, y danos la esperanza de volver a reunirnos contigo.

Visita a los enfermos, a los presos, a los que trabajan esta noche y a los que no tienen techo. Que nadie se sienta solo, porque tú eres el Dios con nosotros. Amén.

Si estás pasando una temporada difícil, también puede ayudarte la oración para los momentos de soledad y desánimo.

Las misas de Navidad y sus lecturas

La Iglesia celebra la Navidad con cuatro misas, y cada una tiene su propio Evangelio:

  1. Misa de la vigilia (24 por la tarde): la genealogía de Jesús y el anuncio a José (Mt 1,1-25).
  2. Misa de medianoche o misa de gallo: el nacimiento de Jesús en Belén y el anuncio a los pastores (Lc 2,1-14).
  3. Misa de la aurora (25 por la mañana): los pastores van a Belén y María guarda todo en su corazón (Lc 2,15-20).
  4. Misa del día: el prólogo de san Juan, «Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1,14).

Las lecturas son las mismas todos los años. Leerlas en casa antes de la cena es una buena manera de preparar la misa.

El tiempo de Navidad

La Navidad no termina el 25 de diciembre. La Iglesia la celebra durante ocho días, la octava de Navidad, y luego durante todo el tiempo de Navidad, que dura hasta la fiesta del Bautismo del Señor, en enero. En esas semanas se celebran:

  • La Sagrada Familia, el domingo dentro de la octava (o el 30 de diciembre si no hay domingo). Para ese día tienes la oración a la Sagrada Familia.
  • Santa María, Madre de Dios, el 1 de enero, que también es la Jornada Mundial de la Paz. Para esa fecha tienes las oraciones de Año Nuevo.
  • La Epifanía o los Reyes Magos, el 6 de enero o el domingo entre el 2 y el 8 de enero, según el país.
  • El Bautismo del Señor, con el que termina el tiempo de Navidad.

Por eso el nacimiento puede quedarse puesto hasta el final del tiempo de Navidad, y en México muchas familias lo guardan hasta la Candelaria, el 2 de febrero.

Preguntas frecuentes

¿Qué se reza en Nochebuena? Lo más sencillo es reunirse ante el nacimiento, leer el Evangelio del nacimiento (Lc 2,1-14), rezar la oración de Nochebuena, acostar al Niño Jesús en el pesebre y terminar con un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria.

¿A qué hora se acuesta al Niño Jesús? La tradición es hacerlo a la medianoche del 24 al 25 de diciembre, que recuerda el momento del nacimiento, o al volver de la misa de gallo.

¿Por qué se llama misa de gallo? Porque se celebraba a medianoche o de madrugada, antes del canto del gallo. Una tradición popular cuenta que un gallo fue el primero en anunciar el nacimiento de Jesús.

¿Es obligatorio ir a misa en Navidad? Sí. El 25 de diciembre es fiesta de precepto en toda la Iglesia. Se cumple con cualquiera de las misas de Navidad, también con la de la vigilia o la de medianoche del día 24.

¿Cuánto dura la Navidad? Litúrgicamente, desde la tarde del 24 de diciembre hasta la fiesta del Bautismo del Señor, en enero.

Oración final

Jesús, Dios con nosotros, gracias por esta Navidad. Que la luz de Belén no se apague en nuestra casa cuando quitemos los adornos, y que todo el año vivamos con la paz y la alegría que hoy nos traes. María y José, cuiden de nuestra familia. Amén.

Si quieres preparar la Navidad desde antes, lee las oraciones de Adviento, las oraciones para las posadas y la novena de aguinaldos.