Oración a la Niña María

La niña María -¡qué gracia es su vuelo!-, paloma del cielo, al templo subía y a Dios ofrecía el más puro don: sagrario y mansión por él consagrada y a él reservada en su corazón… ¡Oh blanca azucena!, La Sabidur…

Oración a la Niña María

La niña María
-¡qué gracia es su vuelo!-,
paloma del cielo,
al templo subía
y a Dios ofrecía
el más puro don:
sagrario y mansión
por él consagrada
y a él reservada
en su corazón…

¡Oh blanca azucena!,
La Sabiduría
su trono te hacía,
dorada patena,
de la gracia llena,
llena de hermosura.

Tu luz, Virgen pura,
niña inmaculada,
rasgue en alborada
nuestra noche oscura.

Tu presentación,
princesa María,
de paz y alegría
llena el corazón.

De Dios posesión
y casa habitada,
eres la morada
de la Trinidad.

A su Majestad
la gloria sea dada.

Amén.

La Presentación de María

Esta oración poética está inspirada en la Presentación de la Virgen María, memoria litúrgica celebrada el 21 de noviembre. El episodio procede de una antigua tradición cristiana y no aparece narrado en los Evangelios canónicos. Su sentido espiritual contempla la entrega completa de María a Dios desde su juventud.

Al rezarla podemos pedir un corazón disponible, capaz de escuchar y responder con libertad. También es una ocasión para orar por la infancia, por las familias y por quienes acompañan la educación humana y religiosa de niños y jóvenes.

Reza el poema despacio y detente en la imagen de la luz que rompe la noche. Presenta después a Dios una situación que necesite esperanza y piensa cómo puedes aportar cuidado, presencia o protección concreta.

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